(Nº7) Anexo: 12 de octubre, ¡nada que celebrar!

¿Qué sucedió el 12 de octubre de 1492? No se trató de un descubrimiento, fue una invasión colonizadora. No fue una confluencia entre culturas, fue una masacre donde los más fuertes triunfaron. Evangelización, pillaje, muerte, destrucción y sometimiento bajo el lema de los Reyes Católicos de “un estado, una raza, una religión”.

Hace 527 años se escuchó a las 2 de madrugada la palabra más esperada a bordo de un barco que llevaba 72 días en altamar. Rodrigo de Triana, fue el primero en gritar “¡Tierra!” a bordo de La Pinta.

Con la frase «Descubrimiento de América» tratan de ocultar uno de los genocidios más grandes de la historia. ¿Cómo descubres algo que ya existe? En América ya existía civilización, arte, cultura, creencias y comunidad. Lo que el 12 de octubre hicieron los invasores, fue acabar con todo e imponer a la fuerza nuevas creencias, nuevos Dioses, esclavizarlos y despojarlos de todo.

Lo que Rodrigo de Triana vio, fue una isla que Cristóbal Colón llamaría San Salvador y a la que los Nativos que la habitaban llamaban Guanahani. Según los conceptos de Historia que se enseñan en las escuelas en la mayoría del mundo, no fueron los habitantes de Guanahani quienes descubrieron tres carabelas que navegaban desde el Este y venían hacia ellos, sino que fueron los tripulantes de esas tres carabelas quienes “descubrieron” una tierra con todo y sus pobladores, una tierra que si fue descubierta, entonces estaba cubierta, oculta, para los ojos europeos.

América no fue descubierta porque ya había gente que habitaba estas tierras y definitivamente existía el continente con sus montañas, ríos y lagos; pero sí lo fue sólo en cuanto a la interpretación de la llegada europea al continente. La manera de narrar el pasado, los nombres que se usan para definir las cosas, como el caso mismo de “América”, que se llama así por Amerigo Vespucci, ha sido controlada por Europa. Las personas oriundas de estas tierras no fueron respetadas como sujetos, como personas que se podían autodefinir y que podían contar su propia versión de la historia.

El término “descubrimiento de América” tiene invariablemente la connotación colonialista y eurocentrista de un hecho, prácticamente es un nombre amigable para la invasión que fue. Empezando por las lenguas más usadas en el continente americano, las formas de relacionarse socialmente (nunca hay que olvidar que la enorme cantidad de riqueza extraída del continente se hizo durante decenas y decenas de años con trabajo esclavo), la discriminación por el color de la piel y hasta las formas jurídicas que se usan en los países americanos, muestran la imposición cultural derivada de la invasión que comenzó a finales del siglo XV.

Además el término “descubrimiento de América” implica que la idea de que todo el continente, con todos sus recursos y su gente, estaba disponible sólo para los europeos que llegaban. La gran cantidad de grupos indígenas, desde Canadá hasta la Patagonia fueron fuertemente sometidos y asesinados. El “descubrimiento” también desencadenó un genocidio (que sigue sin ser reconocido internacionalmente) en el que perecieron millones de indígenas americanos. La disminución demográfica de grupos indígenas, que también fue provocada fuertemente por las epidemias y enfermedades importadas de Europa y del Norte y Oeste de África. El genocidio no sólo se refiere a la población indígena, sino también a la población negra que fue esclavizada e importada a América por la disminución de fuerza de trabajo indígena.

Anualmente un desfile militar nos recuerda las glorias de un pasado no muy lejano donde las armas y la violencia fueron utilizadas para imponer un sistema que genera muerte, exclusión y despojo para la mayoría de la población. Un sistema patriota que nos recuerda a cada momento la estupidez y lo absurdo del sentir nacional, pero olvida contar la historia tal y como ocurrió para ocultar las masacres y genocidios que se llevan a cabo en el nombre de los estados, países, fronteras, naciones, patrias, banderas…

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